Winter is gone…
Winter is gone, and the leaves are green, winter is gone and the leaves turn green. Your innocent face I wish I never had seen.
Hoy inicio una nueva serie fotográfica. Serán portadas de CD creadas en cinco minutos, sin darle demasiadas vueltas, sin romperme demasiado el coco con la tipografía, la disposición espacial y cómo lo verá el comprador en el punto de venta, simplemente no habrá comprador. A partir de alguna fotografía que haya tomado y que me inspire el sonido de una canción, o el registro sonoro de algún artista crearé la portada de un álbum inexistente, quizás a partir del título de una canción, o quizás no.
Hoy empiezo con una foto que he hecho este fin de semana a las últimas hojas que quedan en el viejo árbol que hay en el jardín. Son las últimas que sobreviven agarradas con todas las fuerzas que pueden para no abandonar a su padre árbol. La primavera está al caer, y el invierno se va, por eso he utilizado una canción de mi amado Nick Drake, Winter is gone, de su álbum “Tanworth in Arden 1967-68″.
En esta colección no utilizaré marca de agua para identificar las fotos ya que estropearían demasiado la imagen, pero ya sabéis que todo lo que veáis aquí, a excepción de alguna foto de mi amigo Marc, son fotos de Alvaro Sanz*Dzero.Niñas de porcelana
Mientras caminaba por las playas de Baiona intentando capturar unos veloces caballos se me han aparecido 4 aldeanas de otros tiempos…
La luz suave de un día encapotado no puede ser más perfecta para retratar las pieles suaves de unas niñas de porcelana. Ellas, sabiendo que estaban lindísimas en el día de hoy no han dudado en lanzarme unas tímidas sonrisas en el momento de escuchar el click.
Fotógrafos de otros tiempos
Hoy, mientras caminaba por las calles de una Baiona vestida de medieval, que celebra su tradicional arribada, me he topado con un fotógrafo de otros tiempos y le he hecho un dulce gesto con mi juguete digital para poderle retratar. El olor a productos químicos se ha mezclado por unos instantes con los mejores choricitos, filloas y empanadas… no me puede gustar más esta tierra!
Sidonie en Vigo, crónica de un incendio multicromático
Son las 18.30 de la tarde y estoy en el Auditorio de la Universidad de Vigo. No, no he venido a hacer una charla, ni un workshop, ni nada que tenga que ver con lo académico, he venido a ver a Sidonie. ¡Sí, que pasa!
Creo que debe hacer años que no asisto a un concierto de pop-rock como público por el simple placer de escuchar a un grupo. Sidonie no me ha fallado. Verles tocar es como si asistieras a su primer concierto en el Instituto. Puedes observar esa complicidad de unos buenos amigos que llevan miles de horas de rodaje; unas ganas terribles de darlo todo y sobre todo unas tablas, que os gusten o no, son indiscutibles. Os ahorraré la crónica musical, no es mi fuerte. Pero compartiré más imágenes que nunca. Hoy he seleccionado 70 instantes del concierto. Casi nada.
Os diré que las fotografías están firmadas por mí, porque soy el propietario de la cámara y el que encuadraba-disparaba, pero la mitad del mérito, como mínimo es para el técnico de luces que vistió el frío espacio de hormigón en un recinto psicodélico en que cada canción era un nuevo viaje.
Todas las imágenes son de Alvaro Sanz*Dzero, queda totalmente prohibido su uso sin respetar la “marca de agua” y citar la fuente. Ninguna de estas fotografías ha pasado por el Photoshop.
Regalos de cumpleaños
El pasado 18 de febrero fue el cumpleaños de Raquel y decidí hacerle un regalo especial, muy especial. Al día siguiente decidimos que, a pesar de lo “personal” del regalo, valía la pena compartirlo con vosotros, así que aquí tenéis mi primer cuento infantil escrito para ella y para el peque de la casa.
No necesitaréis más de 5 minutos para leerlo, así que preparad un cafecito y dejad de trabajar durante unos instantes y relajaos… espero que os guste.
(Haced click en la imagen y se os abrirá una ventana nueva. Esperad unos segundos hasta que aparezca el cuento, sed pacientes. Para pasar página podéis usar las flechas del teclado o arrastrar con el mouse en las esquinas de las imágenes como si fuera un libro)The lost picture 06: Ser o no ser fotógrafo
A menudo hablo con alumnos míos y debatimos sobre la dificultad de elegir bien la carrera universitaria y si son realmente necesarias. Creo que hay carreras que no se deberían estudiar, y seguramente “fotografía” sería una de ellas.
Buscando entre fotos de conciertos me he encontrado con esta, que no la tenía etiquetada con ninguna estrellita que la eleve a la calidad de buena foto, ni de excelente, ni siquiera de foto nostálgica. Simplemente era una foto más de concierto, de las que tengo almacenadas como puro archivo personal. Pero una razón que se llama “centro de interés“, en este caso seguramente por cuestiones cromáticas y formales, me ha llevado a fijarme en ese personaje que está en la esquina inferior derecha. Alguno podría pensar que el chaval está aburrido o que todos los demás están un poco alterados de más con el concierto al que asistimos. Pero hay un pequeño detalle que le delata. La camiseta azul que hace que llame la atención no es sino la camiseta con la portada del último disco del grupo que actúa, lo que demuestra que sí, que efectivamente está ahí por devoción. Pero no quiero hacer un análisis formal de la imagen, lo cual sería aburrido. La cuestión es que el personaje está entusiasmado con esa camarita digital, de las compactas, de las que te sacan casi todas las fotos de conciertos movidas a no ser que dispares un flashazo para intentar competir con los miles de watios de luz que seguramente desbordan el escenario.
El personaje del que os hablo y por lo que me ha llamado la atención la fotografía, no es más que mi amigo Ignasi Arauz, un estudiante de turismo (en el momento en que hice la foto), apasionado por la música, que ha estado luchando por hacerse con mejor material técnico que el que sostiene en sus manos en esta imagen del verano de 2007. Y lo ha conseguido. Poco a poco ha ido ahorrando para comprar un equipo un poco mejor, tampoco excesivo, pero el suficiente para hacer las fotos de la calidad de un profesional. Ignasi no puede ir a más conciertos porque no le llegan las horas, no porque no quiera o no pueda. Podría ser que un sábado le veáis en tres conciertos seguidos en tres puntos distintos de la ciudad. Su pasión es frenética. Solo hay que ver la actividad de su blog: en 2009 añadió 16 entradas, en lo que va de año ya lleva 29.
Soy fan de Ignasi y de sus fotos, porque cada vez que las veo le recuerdo como en la imagen que os estoy mostrando: apasionado, con ilusión por mejorar, por aprender, por conocer a los miembros del grupo, por diseñar la portada de su disco, de hacerles las fotos de promo… Y eso, amigos, es lo importante para mí. La pasión por las pequeñas cosas, independientemente de que hayas estudiado turismo, empresariales, medicina o comunicación. Porque ser fotógrafo no es cuestión de estudios, es cuestión de aprendizaje, de esfuerzo, de ser un cabezota, un luchador, un perfeccionista. Y mi amigo, Ignasi, ya es fotógrafo. Verle, me hace sentir que no estoy solo.
The Lost picture 05: bocetos de una portada de disco
Al igual que Joan Reig con su proyecto “Refugi” rescata viejas canciones y las saca del olvido, yo me he propuesto hacerlo con fotografías que tengo perdidas, olvidadas, escondidas…
Ya os he hablado antes de mi mini-proyecto personal “the lost picture” en el que rescato fotos antiguas que no he enseñado nunca. Esta vez os muestro unas que forman parte del proceso de trabajo del diseño del disco de Refugi, Vestits Nous, que podéis ver aquí. Estas primeras fotos las hice en el jardín de casa con ropa de La Canalla a última hora de la tarde, pero no encajaron porque la idea tenía que ser más la de un escaparate, no de ropa tendida.
Acunado por Callahan…
Hoy, como cada día, hemos acostado a Nanook a las nueve. Pero hoy no estábamos solos en la habitación, hoy no había el silencio rotundo de cada noche, pero sí la oscuridad… la oscuridad de la voz de Bill Callahan.
Esta noche mientras sosteníamos a nuestro pequeñín, con sus cascos protectores, y le acunábamos para que durmiera, se ha encendido una pequeña luz, y ha aparecido Bill Callahan, uno de sus favoritos. La gente de SinSal es generosa con los tímpanos infantiles y a menudo nos hace regalos como este. Con los primeros acordes el bebé se duerme con una cara de absoluta felicidad. Las primeras canciones suenan en la sala. Bill Callahan, acompañado de un grandísimo Neal Morgan a la batería llena el espacio con su voz y nos toca el alma. Solo con las últimas canciones, Nanook da alguna patadita y nos pregunta entre sueños y con un gesto de bebé de 4 meses “qué está pasando”. Si pudiéramos hablar todos los que hemos llenado el auditorio le explicaríamos al angelito que duerme en mis brazos que a veces en la música aparecen genios, y el batería que acompaña hoy a Bill es uno de ellos. Buenas noches bebé, buenas noches Callahan, buenas noches Vigo…
A ritmo de “Lo-li”
Siempre me he sentido apasionado por el mundo de las etiquetas musicales. Soy fan del absurdo en la Rockdelux por poner cosas como “Rock Macabro“, “Pop Sombrío” o “Expresionismo Noise“, pero lo de esta noche me ha tocado el alma…
Estoy en la cafetería de La Casa del libro, tomando un café y una albaceteña (pasta con miel) esperando que lleguen las 20.30 y salir hacia el Auditorio Caixanova para asistir al esperado concierto de Bill Callahan que organiza SinSal. Mientras leo el periódico veo un anuncio del evento y lo reviso por simple curiosidad. Resulta que el periodista especializado en músicas contemporáneas ha decidido etiquetar al señor Smog como el pionero del estilo “lo-li”. Se me ha atragantado la albaceteña. Por favor, señora, deme un golpe en la espalda que mi mujer está mirando libros y voy a morir. “lo-li”!!! Por mi cabeza pasa a toda velocidad al sr. Callahan haciendo una versión de “por la raja de tu falda…” y de “dame veneno que quiero morir, dame veneeeeeeno” con esa voz que le caracteriza. Entiendo, por suerte, que hablamos del “lo-fi“, y entiendo, que la F no está junto a la L en el teclado, por lo que el periodista, una vez más, ha buscado en la wikipedia o no tiene ni idea.
Fotógrafos anónimos que dejan de serlo
Muchas veces pienso en la gente que retrato, ellos se olvidan de mi para siempre, pero quedan en mis recuerdos y pasan a ser de mi familia…
Aquel niño de Madagascar que una mañana me sonrió en Andavadoaka forma parte de mi vida, de mis recuerdos, de mis sueños… es el símbolo de un viaje, de un cambio, de un aprendizaje. Él no lo sabe, ni nunca lo sabrá.
Santi Iglesias, un fotógrafo de Lleida, anónimo para mí, me ha hecho sentir por un momento al otro lado. Yo no le he cambiado la vida, pero a mí me ha hecho pensar que a veces hay gente generosa… un día, sin que yo me diera cuenta, me hizo una fotografía mientras yo hacía la mía durante una noche de conciertos. Un año después me la regaló, pero no a través de un frío mail, no: en un sobre, con una cuidada copia en 18×24… un acto absoluto de generosidad. No recuerdo la noche que me hizo la foto, pero recuerdo perfectamente el día y el lugar en que me regaló esta copia. Hoy la he escaneado para compartirla con vosotros. Gràcies Santi, ara sé que és important compartir aquests moments amb els èssers fotografiats.
Foto: Santi IglesiasVentanas en Villapeceñil
Una de las cosas divertidas de viajar con la autocaravana es que nunca sabes donde vas a parar a dormir, ni a comer, ni a sacar a los perros a hacer unos pipis… y ahora además, dar el biberón! Viajando por Castilla, el otro día paramos en un pueblo llamado Villapeceñil. El nombre me encantó, pero me sorprendió más todavía que aún conserva una decena de casas construidas en adobe, idénticas a las marroquíes. Fotografié varias ventanas de sus casas, no todas construidas con esta técnica, pero que me llamaron la atención.
¿quién soy?
Dicen que de todas las crisis, si uno sabe aprovecharlas, surgen cambios positivos. Tuve suerte.
Pues resulta que hace tres añitos pasé una pequeña crisis existencial. ¿qué hacía yo en este mundo? ¿cuál era mi misión? ¿para qué servía el audiovisual? ¿quién era yo? Uno, si está solo, puede acabar chalado, pero por suerte, los buenos amigos y los amores siempre te ayudan a recordar quién eres, y a decirte que no eres tan mal realizador como crees, que eres buen amante…
De entre todas las personas que me ayudaron a superar mi “crisis de los 30″ mi amigo Pepo, del que ya os he hablado, un día, vino a mi casa y me dejó una nota en un papel, para que no me olvidara de quién era, y gracias a él, sigo siendo yo, y no otro… o eso creo!
Los ojos del tiempo
Ella dice que no le hagamos fotos. Ella dice que está mayor. Ella nos cuenta que la confunden con su madre. Ella tiene la mirada cansada. Pero ella no sabe que su mirada transmite paz, transmite seguridad, confianza, porque es una mirada cristalina, transparente, como la de un niño. Es la mirada de alguien que sabe qué es el sacrificio, el trabajo, el esfuerzo diario. Por eso la admiro. Por eso, y porque por fin, después de diez años, me ha dejado que le haga una foto.
Carreteras secundarias… en Soria
De vez en cuando me encanta salirme de las autovías, de las autopistas, incluso de las carreteras nacionales y hacer pequeños trayectos por carreteras secundarias. En nuestra vuelta a casa desde Torralba de los Frailes, decidimos desviarnos hacia el Cañón del Río Lobos, en Soria. Estaba lloviendo, así que no pudimos pasear por los cañones, pero recorrimos sus carreteras, sus pueblos perdidos, desayunamos unas pastas de la zona… y seguimos nuestro viaje.
El “agüelo” es sabio…
Un año más las Fiestas de San Blás de Torralba de los Frailes son la excusa perfecta para un fin de semana perfecto. Este año, la fiesta y el pasacalles ha sido especialmente divertido y emotivo. Podéis ver la crónica completa y fotos en miradas de caracol.
En la foto, el “agüelo” de los elegidos de este año está contento ya antes de la rifa, porque su sabiduría le dice que este año le toca a su gente… “Viva San Blas, viva!”
El señor y la vagabunda…
A veces uno no se da cuenta y en su propia casa tiene todos los ingredientes de un cuento infantil…
Alguna navidad seguro que habéis visto “La Dama y el vagabundo” de Disney. Esa historia de amor tan tierna entre un cocker spaniel y un perro callejero… aquí en casa estamos reviviendo la misma historia, con la llegada de un bebé incluida! espero no tenga el mismo final… solo nos faltaban cachorritos!
Desde que recogimos a Titina, antes Luna, de la carretera, su relación con Coque, nuestro cocker cada vez es más divertida. Sienten una especie de amor-odio canino que es tan curioso como extraño. En casa manda Coque, en el jardín Titina, y en la autocaravana se llevan fenomenal, incluso llegan a dormir casi en la misma cama. Dicen que viajar abre mentes y te enseña a compartir… será que a los canes también les va bien que la familia caracol salga de vez en cuando de paseo!
En la foto, los podéis ver a los dos en Almenar de Soria, en el paseo matutino… eso sí, cuando pregunté ¿hacia donde vamos?cada uno miró a un lado.
Buscando carnicerías en Molina de Aragón
Buscando una carnicería por las calles de Molina de Aragón nos encontramos por casualidad con este establecimiento, cerrado, y con ningún letrero que anunciase una próxima apertura. Nos dio pena, porque estamos seguro que el carnicero era auténtico, con manos enormes, con cortes en sus brazos, con mirada cansada… como mi abuelo Jacinto…
The lost picture04: Pascal Comelade, el genio de los mil instrumentos
Durante el otoño de 2008 realicé algunas piezas para el programa (S)avis de TV3 en las que entrevistamos a gente tan peculiar y divertida como Jordi Pujol, Lluís Llach, Pasqual Maragall… y Pascal Comelade!
La foto que os presento hoy es una instantánea que tomé de forma casual mientras Marc y el resto del equipo preparaban las cámaras para filmar una entrevista al genio Comelade. El multiinstrumentista de Montpellier no es demasiado amigo de las cámaras, ya nos enfrentamos a él cuando dirigí el documental “Per al meu amic…Serrat” de TV3 unos años antes.
Esta vez, tuvimos la gran suerte de que nos abriera las puertas de su preciosa casa, y nos invitara a un café. Mientras hacíamos balance de blancos y esas cosas, él andaba pensando, seguramente qué nos iba a contar… solo hice un click, no fuera a ser que se desconcentrara… y recuerdo que me miró y dijo “què heu vingut a fer? de què hem de parlar?” se lo recordamos y dijo, “a sí…” y empezó a hablar cuando aún no habíamos pulsado el rec.
El tiempo y el ‘yo’
“el tiempo es una condición vinculada a la existencia de nuestro ‘yo’” (andrei tarkovski)
¿Qué és el tiempo? anoche, leía la página 77 de “Esculpir en el tiempo” e intentaba comprender las densas reflexiones que el director de cine ruso hace sobre el tiempo. Sigue… “el tiempo es imprescindible para el hombre, para constituirse como tal, para realizarse como individuo”. Hoy me he despertado y he llevado al pequeño Nanook al comedor, junto a la chimenea recién encendida, mientras mi café humeaba y mis tostadas con mantequilla casera de kiwi esperaban el primer bocado. El pequeño y yo nos hemos mirado y nos hemos reído, como cada mañana. Solo tiene cuatro meses, recién cumplidos y ya me parece que llevamos juntos toda la vida. Pero cuando sea mayor, Nanook no se acordará de nada de lo que estamos viviendo ahora, y me he sentido un poco triste. No recordará nuestras risas cómplices; no recordará el olor a leña húmeda ardiendo mientras fuera hace un frío de mil demonios; no recordará la textura de mi chaqueta cuando le abrazo; no recordará la mano de su mamá en los ratos de siestas del cordero… Ahora el pequeño vive en un mundo irreal, de absoluta felicidad, porque el tiempo, su tiempo no existe, no pasa, ni se congela, no se detiene, ni avanza… Nanook es feliz, y yo mientras le observo. El café está frío, pero no me importa. Le quiero.

























































